Detección temprana y seguimiento del desarrollo del pie en la infancia
La podología pediátrica se ocupa del estudio, valoración y tratamiento de las alteraciones del pie desde el nacimiento hasta el final del desarrollo del niño.
Es fundamental realizar una primera revisión podológica a partir de los 4-5 años, cuando el pie empieza a definir su estructura definitiva.
La detección temprana de alteraciones permite aplicar tratamientos sencillos que evitan problemas más complejos en la edad adulta.
Las alteraciones más frecuentes en el pie infantil que requieren valoración podológica
Ausencia o disminución del arco plantar, frecuente en niños pequeños. Requiere seguimiento y, en algunos casos, tratamiento.
Aumento excesivo de la bóveda plantar que puede causar inestabilidad y dolor al caminar o hacer deporte.
Cuando el niño camina de forma habitual sobre las puntas de los pies, lo que puede indicar alteraciones musculares o neurológicas.
Alteraciones rotacionales que afectan a la forma de caminar y que pueden corregirse con tratamiento precoz.
Dolor en el talón frecuente en niños activos de 8-14 años, causado por la inflamación del cartílago de crecimiento.
Lesiones víricas frecuentes en la infancia por contagio en piscinas y vestuarios. Tratamiento adaptado a la edad.
Valoración del pie en un entorno amigable, observando la marcha, el equilibrio y el desarrollo del pie según la edad.
Comunicación clara de los hallazgos y del plan de tratamiento, resolviendo todas las dudas de los padres.
Aplicación del tratamiento más adecuado y planificación de revisiones periódicas para monitorizar el desarrollo.
Graduado en Podología por la Universidad de Sevilla. Especialista en biomecánica del pie, quiropodología y podología deportiva. Formación continua en las últimas técnicas y tratamientos para ofrecer la mejor atención a cada paciente.
Se recomienda una primera revisión entre los 4 y los 5 años, cuando el pie empieza a adoptar su forma definitiva. Antes de esa edad, solo si hay signos de alarma.
Hasta los 3-4 años es fisiológico que los niños tengan los pies planos. A partir de esa edad, si persiste, conviene una valoración podológica.
No. La exploración es completamente indolora y se realiza de forma lúdica para que el niño esté cómodo y colabore.
No siempre. Muchas alteraciones se corrigen con ejercicios y seguimiento. Las plantillas se prescriben solo cuando son necesarias para corregir la pisada.
En general, se recomienda una revisión anual durante la etapa de crecimiento. Si hay tratamiento en curso, las revisiones pueden ser más frecuentes.
Estamos en el centro de Gijón. Llámanos o envíanos un mensaje y te atenderemos lo antes posible.
Te responderemos en la mayor brevedad posible.